dijous, 18 de juliol de 2013

ANTONIO MACHADO

Antonio Machado és el primer poeta que vaig admirar d’una forma incondicional, quan vaig començar a llegir-lo en plena adolescència. Els seus poemes a Guiomar me’ls sabia de memòria, així com alguns dels que va dedicar a Leonor, la seua esposa, que va morir molt jove i va ser soterrada al cementeri de Sòria, conegut com "el Espino".
Era un poeta profund, però que sabia expressar-se amb un vers clar. El que més impressiona de la seua poesia és l’extraordinària intensitat que assoleixen els seus versos, sense eixir mai d’una sobrietat i senzillesa molt pròpies del seu caràcter.
Tot seguit, us deixe una mostra d’aquest gran poeta:
OTRAS CANCIONES A GUIOMAR
A la manera de Abel Martín y de Juan de Mairena
I

¡Sólo tu figura,
como una centella blanca,
en mi noche oscura!
*
¡Y en la tersa arena,
cerca de la mar,
tu carne rosa y morena,
súbitamente, Guiomar!
*
En el gris del muro,
cárcel y aposento,
y en un paisaje futuro
con sólo tu voz y el viento;
*
en el nácar frío
de tu zarcillo en mi boca,
Guiomar, y en el calofrío
de una amanecida loca;
*
asomada al malecón
que bate la mar de un sueño,
y bajo el arco del ceño
de mi vigilia a traición,
¡siempre tú!
Guiomar, Guiomar,
mírame en ti castigado:
reo de haberte creado,
ya no te puedo olvidar.
II
Todo amor es fantasía;
él inventa el año, el día,
la hora y su melodía;
inventa el amante y, más,
la amada. No prueba nada,
contra el amor, que la amada
no haya existido jamás.
III
Escribiré en tu abanico:
te quiero para olvidarte,
para quererte te olvido.
IV
Te abanicarás
con un madrigal que diga:
“En amor el olvido pone la sal”.
V
Te pintaré solitaria
en la urna imaginaria
de un daguerrotipo viejo
o en el fondo de un espejo,
viva y quieta,
olvidando a tu poeta
VI
Y te enviaré mi canción:
“Se canta lo que se pierde”,
con un papagayo verde
que la diga en tu balcón.
VII
Que apenas si de amor el ascua humea
sabe el poeta que la voz engola
y, barato cantor, se pavonea
con su pesar o enluta su viola;
y que si amor da su destello, sola
la pura estrofa suena,
fuente de monte, anónima y serena.
Bajo el azul olvido, nada canta,
ni tu nombre ni el mío, el agua santa.
Sombra no tiene de su turbia escoria
limpio metal; el verso del poeta
lleva el ansia de amor que lo engendrara
como lleva el diamante sin memoria
-frío diamante- el fuego del planeta
trocado en luz, en una joya clara...
VIII
Abre el rosal de la carroña horrible
su olvido en flor, y extraña mariposa,
jalde y carmín, de vuelo imprevisible,
salir se ve del fondo de una fosa.
Con el terror de víbora encelada,
junto al lagarto frío
con el absorto sapo en la azulada
libélula que vuela sobre el río,
con los montes de plomo y de ceniza,
sobre los rubios agros
que el sol de mayo hechiza.
se ha abierto un abanico de milagros
-el ángel del poema lo ha querido-
en la mano creadora del olvido...

A JOSÉ MARÍA PALACIO

Palacio, buen amigo,
¿está la primavera,
vistiendo ya las ramas de los chopos,
del río y los caminos? En la estepa,
del alto Duero, Primavera tarda,
¡pero es tan bella y dulce cuando llega!

¿Tienen los viejos olmos,
algunas hojas nuevas?

Aún las acacias estarán desnudas,
y nevados los montes de las sierras.
¡Oh mole del Moncayo blanca y rosa,
allá en el cielo de Aragón, tan bella!

¿Hay zarzas florecidas
entre las grises peñas,
y blancas margaritas
entre la fina hierba?

Por esos campanarios
ya habrán ido llegando las cigüeñas.

Habrá trigales verdes,
y mulas pardas en las sementeras,
y labriegos que siembran los tardíos
con las lluvias de abril. Ya las abejas
libarán del tomillo y el romero.

¿Hay ciruelos en flor? ¿Quedan violetas?

Furtivos cazadores, los reclamos
de la perdiz bajo las capas luengas,
no faltarán. Palacio, buen amigo,
¿tienen ya ruiseñores las riberas?

Con los primeros lirios
y las primeras rosas de las huertas,
en una tarde azul, sube al Espino,
al alto Espino donde está su tierra...

A DON FRANCISCO GINER DE LOS RÍOS

Como se fue el maestro,
la luz de esta mañana
me dijo: Van tres días
que mi hermano Francisco no trabaja.
¿Murió?... Sólo sabemos
que se nos fue por una senda clara,
diciéndonos: Hacedme
un duelo de labores y esperanzas.
Sed buenos y no más, sed lo que he sido
entre vosotros: alma.
Vivid, la vida sigue,
los muertos mueren y las sombras pasan;
lleva quien deja y vive el que ha vivido.
¡Yunques, sonad; enmudeced, campanas!

Y hacia otra luz más pura
partió el hermano de la luz del alba,
del sol de los talleres,
el viejo alegre de la vida santa.
... ¡Oh, sí!, llevad, amigos,
su cuerpo a la montaña,
a los azules montes
del ancho Guadarrama.
Allí hay barrancos hondos
de pinos verdes donde el viento canta.
Su corazón repose
bajo una encina casta,
en tierra de tomillos, donde juegan
mariposas doradas...

Allí el maestro un día
soñaba un nuevo florecer de España.

MUERTE DE ABEL MARTÍN

Pensando que no veía
porque Dios no le miraba,
dijo Abel cuando moría:
Se acabó lo que se daba.

J. de Mairena: Epigramas.

I
Los últimos vencejos revolean
en torno al campanario;
los niños gritan, saltan, se pelean.
En su rincón, Martín el solitario.
¡La tarde, casi noche, polvorienta,
la algazara infantil, y el vocerío,
a la par, de sus doce en sus cincuenta!

¡Oh alma plena y espíritu vacío,
ante la turbia hoguera
con llama restallante de raíces,
fogata de frontera
que ilumina las hondas cicatrices!

Quien se vive se pierde, Abel decía.
¡Oh distancia, distancia!, que la estrella
que nadie toca, guía.
¿Quién navegó sin ella?
Distancia para el ojo -¡oh lueñe nave!-,
ausencia al corazón empedernido,
y bálsamo suave
con la miel del amor sagrado olvido.
¡Oh gran saber del cero, del maduro
fruto sabor que sólo el hombre gusta,
agua de sueño, manantial oscuro,
sombra divina de la mano augusta!
Antes me llegue, si me llega, el Día,
la luz que ve increada,
ahógame esta mala gritería,
señor, con las esencias de tu Nada.

II
El ángel que sabía
su secreto salió a Martín al paso.
Martín le dio el dinero que tenía
¿Piedad? Tal vez. ¿Miedo al chantaje? Acaso.
Aquella noche fría
supo Martín de soledad; pensaba
que Dios no lo veía,
y en su mundo desierto caminaba.

III
Y vio a la musa esquiva,
de pie junto a su lecho la enlutada,
la dama de sus calles fugitiva,
la imposible al amor y siempre amada.
Díjole Abel: Señora,
por ansia de tu cara descubierta,
he pensado vivir hasta la aurora
hasta sentir mi sangre casi yerta.
Hoy sé que no eres tú quien yo creía;
mas te quiero mirar y agradecerte
lo mucho que me hiciste compañía
con tu frío desdén.
Quiso la muerte
sonreír a Martín, y no sabía.

IV
Viví, dormí, soñé y hasta he creado
-pensó Martín, ya turbia la pupila-
un hombre que vigila
el sueño, algo mejor que lo soñado.
Mas si un igual destino
aguarda al soñador y al vigilante,
a quien trazó caminos,
y a quien siguió caminos, jadeante,
al fin, sólo es creación tu pura nada,
tu sombra de gigante,
el divino cegar de tu mirada.

V
Y sucedió a la angustia la fatiga,
que siente su esperar desesperado,
la sed que el agua clara no mitiga,
la amargura del tiempo envenenado.
¡Esta lira de muerte!
Abel palpaba
su cuerpo enflaquecido.
¿El que todo lo ve no le miraba?
¡Y esta pereza, sangre del olvido!
¡Oh, sálvame, Señor!
Su vida entera,
su historia irremediable aparecía
escrita en blanda cera.
¿Y ha de borrarte el sol del nuevo día?
Abel tendió su mano
hacia la luz bermeja
de una caliente aurora de verano,
ya en el halcón de su morada vieja.
Ciego, pidió la luz que no veía.
Luego llevó, sereno,
el limpio vaso, hasta su boca fría,
de pura sombra —¡oh pura sombra!— lleno.

divendres, 12 de juliol de 2013

"BELLEZA", DE "OTRAS VOCES"

Llenó su desván de objetos ya inútiles.

Juró no tirar nunca lo que una vez fue suyo.

Dijo que ésa era su forma de amarse.

Quiso por ello perpetuar su memoria.

Intentó escribir un canto a sí mismo.

Rebuscó en su memoria y regresó al desván.

Pensó que tales bártulos no daban para un poema.

Juzgó, sin embargo, que eran pedazos de su vida.

Compuso de esa forma los versos deseados.

Supo que tan pobre verdad podía ser bella.

dimarts, 9 de juliol de 2013

"AZAR", DE "OTRAS VOCES"

Será seguramente cierto que la alegría
de mucha gente depende de detalles inconexos,
que el azar guía nuestros pasos
tanto o más que las reflexiones cabales,
y así de repente un día te encuentras con un poema
que minutos antes nunca habrías imaginado escribir.

De dónde procede esa fuerza que nos arrastra
y suplanta nadie ha podido saberlo,
pero es verdad que a veces sin querer
representamos un papel que no hemos aprendido
y nos dejamos llevar sin miramientos,
pues nos encandila sorprendernos de lo que hacemos.

Hay quien quiere ver una continuidad
en el transcurso de los distintos sucesos,
como si fuera necesario que nada pasara
sin una explicación lógica perfectamente trabada,
pero yo sé que existen extraños fenómenos
que nos ocurren y asombran al mismo tiempo.

Será seguramente cierto, por tanto, que la vida
puede un poco más que las leyes naturales y así los dioses
existen si se acepta su condición de mortales,
porque es verdad que solemos crear de la nada
ese viento que arrastra y conmueve cuanto toca,
y nos hace sentir la belleza como un milagro.

diumenge, 7 de juliol de 2013

VISITA A L'ERMITA DE SANT ROC

L’ermita de Sant Roc de Carcaixent (així coneguda, tot i que realment no és una ermita sinó l’antiga església del lloc de Ternils, ja desaparegut), és un bell monument del primer gòtic, que es va construir al segle XIII sobre la base d’una mesquita musulmana. Gràcies a la rehabilitació que es va fer als anys 80 del segle passat, actualment es troba en condicions idònies per a ser admirada.
Hi ha una porta principal, mirant cap a l'est, però hi ha dues portes més encastades als murs laterals. La que està situada al mur del nord, és la porta original d’accés, que donava a la plaça del poble.

En canvi, la porta del mur del sud és l’antiga entrada a la mesquita musulmana, com es pot comprovar fàcilment, donat que presenta un arc acabat en punta.

També cal destacar-ne la cornisa, que és d’estil mudèjar, i l’espadanya barroca.

dimarts, 2 de juliol de 2013

"VIURE", DE KUROSAWA

“Viure”, de Kurosawa, és una pel·lícula immensa, que va estrenar el gran director japonés l’any 1952. És una pel·lícula, però podia haver sigut un poema, perquè és pura poesia el que contemplem a la pantalla: un cap de negociat de l’ajuntament de Tokyo, que -quan li diagnostiquen un càncer incurable- pren consciència de la inutilitat de la seua vida. I, abans de morir, s’entesta a fer alguna cosa de profit que deixe testimoniatge del seu pas pel món. Així, quan uns veïns s’adrecen a ell, perquè no saben què fer perquè l’ajuntament atenga la seua reivindicació d’un parc amb engronsadores per al seu barri, ell es compromet a fer tot el que calga per complaure aquesta demanda. L’escena final és tristíssima, però també bellíssima, perquè, conscient de la seua mort immediata, xiuxiueja una cançó plena de melangia mentre s’engronsa al "seu" parc.

dilluns, 1 de juliol de 2013

EDUCACIÓ HUMANÍSTICA

Vivim, no cal dir-ho, en una societat on la mentida i la deformació de la realitat tenen una presència primordial i diària. Prou sovint, sentim la feixuga sensació que els nostres representants ens enganyen quan ens demanen el vot a canvi d'unes promeses que després incompleixen. Però aquest sentiment de fracàs no ens dura gaire, i ben aviat renunciem a criticar el poder i deixem que pense per nosaltres. És un cercle infernal, però malgrat el seu fatalisme ens sentim feliços de poder-lo compartir amb el proïsme.
I tot just això és el que hauria de preocupar-nos: ens complau massa viure en la inòpia. No exigim la veritat a qui els pertoca dir-nos-la, sinó que ens acontentem amb què ens “facen creure” que estem ben informats, i que podem sentir-nos segurs i lliures de tot perill. El sentiment que ens domina és la por front a la incertesa del futur, i som capaços de renunciar a la nostra capacitat de pensar si ens asseguren que no perdrem el poc o molt que hem aconseguit amb el nostre esforç. És la versió moderna del mite fàustic: vendre la nostra capacitat crítica al poder a canvi d'un poc de tranquil·litat.
En canvi, encara hi ha alguns països europeus on el sistema educatiu fomenta la facultat de pensar, la necessitat del coneixement, la llibertat del dubte i del debat. És fonamental que aquests valors s’estenguen i cresquen en llur potencialitat, puix que són condició essencial per a la llibertat i la dignitat humanes. Per aconseguir-ho, cal procurar que l’educació ens traga de la incultura i la ignorància en temes humanístics, que la societat valore al màxim aquests coneixements. Sols així anirem enllà de la cega autocomplaença i alçarem el vel que no ens deixa veure la realitat profunda. Necessitem un sistema educatiu que fomente el pensament crític, però, sobretot, tenim fretura d’una societat que no titlle de funesta la dèria de pensar.